Un miércoles por la tarde

Soy una pobre ilusa. Nunca entendí la vida, sus complicaciones. Si dos amantes se aman incondicionalmente,

¿porqué no estar juntos?… La vida los unió solo para separarlos una vez más. 7 billones de personas y en la biblia se dice que hay un plan para cada uno. Porque nací yo en una casa con comida y otros no tuvieron esa suerte. En la vida nos dicen que todo tiene sentido, un propósito.

-deje de preguntar y viva su vida, que preguntando se hace más mal que bien. Cuando vaya al cielo, uno a uno con dios, pregúntele, porque yo no tengo la respuesta.

Como cualquier miércoles por la tarde, nos sentamos en la sala del primer piso de la casa. El segundo piso era muy arriba, y con las ventanas siempre cerradas, el calor se concentraba y no dejaba respirar. Este miércoles por la tarde era diferente. El tema de conversación no era solo religión, no eran las simples preguntas de cada día. El día de hoy, miércoles 6 de enero, fue algo mas. Se trataba de curar un corazón herido.

Ella dobla la ropa, siempre con tanta precisión que da pena sacarles del armario. Y yo sentada en la esquina de la mesa donde la canasta con la ropa limpia espera ser guardada.

“Y que si no existe plan? Y que si todo pasa al azar… Muchas vidas se han perdido, y sin embargo tú sigues aquí. Tal vez no eres nadie especial, tal vez la vida no tenga un plan para ti. Solo fue suerte.”

-deje de preguntar que mas mal se hace. Aquí nadie tiene las respuestas, pregúntele a dios cuando le toque el uno a uno. Si usted está vivo y saludable deje de agradecer, deje de preguntar, y vaya a vivir. A todos nos pasa, pero que se le va a hacer. Siéntese llore, lamente las penas, pero vuelva a pararse, que ya hay mucho vago en el mundo.

Siempre con tanta sinceridad. “Deje de joder”… como si fuera tan fácil. Mi dolor no se va a ir para mañana, y no es cuestión de levantarse.

“Y que si solo fue suerte. Que se hace ahí, verdad es que hay tantas mejores personas que se merecen mi puesto ahorita. Y yo aquí haciendo nada, de vago mirándola, como trabaja, mientras no hago nada”

-a todos nos pasa mijo, todos nos enamoramos y a todos nos rompieron el corazón. Se lo aseguro. Aquí pocos son los que dicen que no creen en el amor, pero todos están ilusos de recuperar lo que alguna vez tuvieron. Como dolió. Cuando don Armando me dijo que me amaba, pero que no podía estar conmigo. Sus planes no eran de esta ciudad, y sabía que tenía que irse. Y cuando me pidió que le acompañe, yo sabía que para mí no había lugar a donde el se dirigía.

“Y se arrepiente de su decisión señora Maria?…. si pudiera regresar el tiempo lo haría?

-no mijo, la relación no estaba destinada, fuimos dos personas cuyos caminos se cruzaron por error, y por mas locos y enamorados que estábamos, el destino llego tocando la puerta… No fue un simple toque. Vino gritando desde lo lejos, que abramos la puerta. Y yo y el. Ignoramos los llamados, cerramos todas las puertas, y pensamos estar a salvo. Pero no, tarde o temprano el destino siempre encuentra la manera de entrar.

“Pero que hay de las películas, donde el amor lo vence todo. Eso no es verdad? Cuando sabes si algo vale la pena pelear, o mejor dejarle ir. Cuando sabes la diferencia.”

-tanta pregunta y para que mijo. No, no el amor no lo vence todo. Es fuerte pero también engaña. Mire joven, lo que pasa es que no todo es amor de verdad. Muchas veces lo que parece amor, cambia, se transforma en algo mas. Celos, tristeza, competencia, entre otros. Eso ya no es amor, y hay que aceptarlo y seguir adelante”

-vaya a vivir y deje de joder, deje las quejas y las preguntas para los que están bajo tierra.

Y asi, me levante. Porque el mundo no para. A vivir, por que nada se gana preguntando, ya que nadie tiene respuestas.

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